Christian Burgazzi: La realidad no se percibe con largavistas ¿Quién será el próximo presidente de Venezuela?

Archivos: 11 de septiembre de 2012.

Christian Burgazzi desnuda y escudriña las encuestas proyectando un triunfo de Henrique Capriles con el 52%

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Christian Burgazzi

En el ámbito internacional los medios de comunicación han venido publicando cifras de algunas encuestadoras, que dan una ventaja muy grande al presidente-candidato, y que en Venezuela pocos creen, ya que la gente tiene otros elementos de juicio para percibir la realidad, como la voz de la calle, que habla alto y claro.

¿Qué está pasando con las encuestas en Venezuela? ¿A quién creerle?

Para entender estas situación, que puede generar reacciones encontradas cuando se anuncie el ganador de las elecciones presidenciales del 7 de Octubre, es necesario investigar un poco más allá de los titulares de algunos medios, que por lo visto tienen poca posibilidad de realizar un periodismo investigativo, que les permita acercarse más a la verdad, diferenciarse de sus competidores tradicionales y evitar sucumbir ante la avalancha de noticias sin procesar, que hoy en día las redes sociales difunden a una velocidad mayor de la de cualquier medio de comunicación.

Hay dos factores relacionados que afectan la credibilidad de las encuestas en Venezuela, estos se confirman por los estudios realizados por Iñaki Sagarzazu Phd, quien tiene un blog dedicado a la política en Venezuela: http://yvpolis.blogspot.com/,. Iñaki es venezolano, Profesor de Política en la Universidad de Glasgow, Escocia, y que se presentan en las dos gráficas a continuación:

1)    Una muy alta dispersión entre los resultados de las diversas encuestadoras, fuera de los rangos habituales en otros países, como por ejemplo México y los Estados Unidos de Norteamérica, que este mismo año celebran sus respectivas elecciones presidenciales.

2)    Una cifra de “No Sabe/No Contesta”, llamados incorrectamente a mi juicio “indecisos” (ya me explicaré más adelante), que supera por mucho lo que reflejan las encuestas de otros países en elecciones. Además en casi todas las encuestas en Venezuela ese porcentaje de “indecisos” es mayor que la brecha entre los dos candidatos, por lo cual, con los datos de esas encuestadoras no es posible decir quien ganará las elecciones.

Lo grave es que las encuestadoras y los medios de comunicación que informan sus resultados, presentan cifras sin explicar, ni analizar estas distorsiones, como si la fotografía desenfocada y parcial que muestran reflejara adecuadamente la realidad.

La responsabilidad de las Encuestadoras

Si bien la mayoría de las encuestadoras venezolanas son serias (aparte las de maletín o las creadas por el gobierno), el trabajo de algunas de las que presentan altos porcentaje de indecisos, ha sido pobre al no investigar más a fondo esta realidad, como les corresponde. Para ello han sido desarrolladas técnicas que permiten descubrir la intención de votos de quienes no lo manifiestan abiertamente.  Cito sólo un estudio de Mayo del 2008, de un equipo de investigadores de la Universidad de Padova en Italia (mi primera Alma Mater): Predicting the Vote: Implicit Attitudes as Predictors of the Future Behavior of Decided and Undecided Voters [1]

Dicha investigación concluye: “Results demonstrated that implicit political attitudes were good predictors of future voting behaviors. These findings support the hypothesis of the presence of embryonic attitudes even in the case of those voters who at the explicit and conscious level deny any preference for one of the two opposing candidates.”

Y en sus líneas finales aseguran: “The present work moves in this direction and suggests that the undecided voter is probably a less mysterious and inscrutable object than it has been considered so far.”

Pero incluso sin tener que realizar investigaciones complejas, las encuestadoras pueden descubrir las intenciones de quienes se declaran indecisos, mediante la variación de sus propias cifras en encuestas sucesivas, como lo demuestra el politólogo Yván Serra, más adelante. De hecho, algunas de las encuestadoras más sería, como Consultores 21 y Varianzas, presentan en su encuestas un porcentaje normal de indecisos, lo cual representa una foto más nítida y creíble de la realidad.

La responsabilidad de los Medios de Comunicación

Sin embargo, esta situación ocasionada por el porcentaje de “indecisos” mayor que la brecha entre los candidatos, es mucho más grave cuando es reflejada en medios de comunicación, que de forma poco crítica se limitan a repetir las cifras gruesas que algunas encuestadoras anuncian y que el gobierno promueve a nivel internacional, haciéndose parte de forma involuntaria, de la guerra de encuestas que ha desatado, en particular el gobierno venezolano a nivel internacional, enviado emisario a todos los países para repetir el mensaje de que no pueden perder las elecciones.

Es paradojal, que el gobierno que ejerce una hegemonía comunicacional y que controla abiertamente todos los poderes en Venezuela, incluyendo el electoral, CNE, se ocupe de preparar a la opinión pública internacional, para su victoria, como si dudara de la misma.

Cuando pierdan, como muy seguramente ocurrirá, como demostraré más adelante, quizás  no quieran reconocer su derrota y salgan a vociferar un fraude, como hicieron cuando fueron sorprendidos por la avalancha de electores (más de 3 millones), que participaron el las elecciones primarias de Febrero de este año, para elegir el candidato de la oposición, en la que ellos no tenían ni arte ni parte.

Increíblemente alguno de los voceros oficialistas salieron a “cantar el fraude”, según ellos realizado por el CNE que ellos mismos controlan e incluso lograron que el Tribunal Supremo de Justicia, que también controlan, exigiera a la comisión electoral de la Mesa de la Unidad, que organizó las elecciones con el apoyo del CNE, los libros de electores participantes en las Primarias. Afortunadamente estos fueron quemados a tiempo, para evitar nuevas listas de persecución política, como la infame Lista Tascón, elaborada a partir de las firmas recogidas para el Referéndum Revocatorio, entregadas al gobierno por el CNE. Esta situación resultó en una multa del TSJ a la Presidenta de la comisión electoral de la oposición por negarse a entregar los nombres de los electores.

Esta guerra de encuesta dejará varías victimas:

1)    desde ahora la verdad, que el 7 de octubre quedará clara, pero después de ese día, las víctimas serán

2)    las empresas encuestadoras, tanto serias (que las hay) como piratas (que sobran), ya que pagarán justos por pecadores, con el desprestigio que se está generalizando y que tiene a algunas de estas empresas muy preocupadas.

3)    Pero una tercera víctima será el prestigio de algunos medios de comunicación, en particular los internacionales, por haber publicado “noticias” y titulares, sin tomarse el trabajo de investigar más a fondo, las distorsiones mencionadas, que son públicas y notorias.

Estos errores de apreciación de la realidad electoral venezolana desde más allá de nuestras fronteras, puede resultar muy costosos tanto para las agencias de noticias, como para las de inversión, que se apoyan en ellas, para orientar las decisiones de sus clientes.

¿Por qué las distorsiones?

La razón principal de la enorme dispersión de resultados entre las encuestadoras, es el elevado porcentaje de No Sabe/No Contesta, de muchas de las encuestadoras; este hecho puede tener varías causas, incluso en algunos casos puede haber causas poco profesionales, como la de alterar las cifras de un candidato y presentar un alto número de “indecisos” para luego de los resultados “justificar” que los indecisos fueron los causantes del “error” en sus encuestas.

Sin embargo, puede haber razones de nuestro entorno tan radicalmente politizado, y bajo presión por las represalias contra aquellos que se atreven a opinar contra el gobierno. Es decir, el miedo a opinar puede explicar en parte el alto porcentaje de gente que es precavida y prefiere no exponer su intención de voto ante un encuestador, sea que lo visite en su casa o lo llame por teléfono.

Evidencia de esto es un estudio del Centro Gumilla, prestigioso Centro de Investigación y Acción Social de los Jesuitas en Venezuela, que en su estudio de Abril del 2011, indagó acerca de la libertad de hablar de política con sus vecinos, que perciben los sectores C-, D y E de la población (aprox. 50%-60% del país). El resultado fue claro, el 42,6% tiene miedo de expresar sus opiniones políticas.

¡Esto representa entre 20% y 25% de los venezolanos con miedo a hablar libremente!

Si esta es una de las razones para no responder a los encuestadores, estas empresa, como se dijo, deberían investigar de otras maneras las respuestas que reflejen la realidad política en Venezuela, bajo la hipótesis clara de que la mayoría de los que no responden, no son indecisos, ni que No saben/No Contestan, sino que “SI Saben y NO contestan”.

No debe ser aceptable para una encuestadora y menos para un medio de comunicación, considerar válido un  resultado de una encuesta que indica un 12,5% a favor del candidato Chávez y a la vez un 18,9% de No Saben/ No Contestan, sin mayores explicaciones.

Teniendo además a la mano, algunos datos de la misma encuestadora, que puede contribuir a aclarar el panorama y mostrar una fotografía menos distorsionada de la realidad.  Me refiero al análisis que presentó Yván Serra, Politólogo, en su blog http://periscopio2.wordpress.com/ ganador este año del Victory Award, como uno de los mejores blogs de política de la región.

En primer lugar Serra demuestra que hay una alta correlación entre los NS/NC y los votantes por Capriles, es decir que estos tienden claramente a votar por Capriles.

Pero además, en su análisis Serra muestra la evolución de los NS/NC entre las encuestas de Junio y Agosto de este año de Datanalisis, y evidencia que estos se definieron a favor de Capriles en un 83,33%  y el restante 16,67% por Chávez, lo cual anula la ventaja que se indica en la encuesta de 12,5% a favor de Chávez.

Más aún, en una encuesta de Septiembre de la misma Datanalisis, la supuesta brecha entre los dos candidatos sube a 14,3% a favor de Chávez, pero el porcentaje de los No Sabe/No Contesta (más los que respondieron “Ninguno”), sube a un increíble 35,3%, un porcentaje mayor al de Capriles y que se acerca peligrosamente al 37,5% que tiene Chávez en esta encuesta. Es decir, según esta encuesta ha surgido un tercer candidato a la Presidencia de Venezuela, se llama NS/NC y tiene toda la oportunidad de ganar, ya que subió de 18,9% a 35,3% en un solo mes. ¡NS/NC no pierde con nadie!

¿Cómo quedan los medios que divulgan estas cifras como reflejo de la realidad electoral venezolana, sin ninguna observación crítica?

Pero hay más, si le aplicamos la distribución de los NS/NC entre los dos candidatos, que se obtiene de las encuestas de los meses anteriores de esta misma encuestadora, el resultado final es aún más sorprendente: GANA CAPRILES con 9,23% de ventaja, es decir más de 1 millón trescientos mil votos de ventaja.

¿Cuáles son las encuestadoras confiables en Venezuela?

Antes esta situación, se ha generado en el país mucha confusión acerca de quien ganará las elecciones del 7 de Octubre; pero la confusión dentro del país se tiende a aclarar cuando la gente percibe la ventaja que en la calle lleva el candidato Capriles, al que llaman cariñosamente “el flaco” (o “el correcaminos”, mientras el otro es “el coyote” que lo persigue sin alcanzarlo nunca). El pueblo no lo ha etiquetado con ninguno de los epítetos descalificadores que el actual presidente ha intentado colocarle y se percata de las señales de desesperación creciente del presidente, que si bien suele ser agresivo y grosero contra sus “enemigos”, se está exasperando.

Lo difícil es aclarar la realidad para la opinión pública internacional, que “informada” por los medios, cree a pie juntilla que Chávez lleva una ventaja irreversible en las encuestas, y por lo tanto no tiene confusión ni dudas que aclarar. Afuera muchos están convencidos que su errónea percepción, es la realidad electoral venezolana, y ni siquiera dudan..

Era de esperar que ante tanta disparidad entre las encuestas, los medios indagaran en el desempeño pasado de las encuestadoras, para tener una idea de la confiabilidad de las mismas en Venezuela, con base a su record de acierto, error o sesgo en sus pronósticos contra los resultados de las elecciones pasadas.

Este trabajo de investigación lo hizo Iñaki Sagarzazu, y es información pública que se puede ver en su blog.

Resumo sus resultados: con base en sus análisis más recientes del desempeño pasado de las encuestadoras, la única en la zona sin sesgo en Venezuela se llama Varianzas.

Las que no son nada confiables, por estar muy sesgadas hacia el gobierno, como la data demuestra, son Consultores 30.11, GISXXI, e ICS.

Todas las demás empresas encuestadoras, según este estudio, están en la zona intermedia de sesgo, algunas hacia la oposición (Consultores 21 y Keller) y otras hacia el oficialismo (Datanalisis, Hinterlaces e IVAD).

Si algún medio de comunicación, ante la dispersión de las encuestas, se hubiera hecho esta pregunta y dedicado a investigar la respuesta, hubiera encontrado este estudio.

Con base a esta evidencia, resulta entonces lógico proyectar los resultados de las encuestas realizadas este año por la empresa Varianzas, la más confiable según este análisis.

Esta proyección muestra una tendencia al cruce en tijera de las líneas de intención de votos, que da ganador a Capriles por más de 4% de ventaja, es decir, unos 600.000 votos más que Chávez.

Por último, otra proyección realizada por mi, de los promedios de todas las encuestas de este año de 10 encuestadoras[2] (sin ajuste por su grado de sesgo, como si lo hace Iñaki), muestra también que el 7 de octubre Capriles ganará con una ventaja entre 3% y 6%, es decir de unos 350.000 a 600.000 votos, dependiendo del nivel de la abstención.

Christian Burgazzi

@cburgazzi

Septiembre 2012

[1] El estudio fue publicado por la Biblioteca Wiley Online, y está disponible en inglés en su sitio Web, en la sección de Psicología Política (Volumen 29, Págs. 369-387). El objetivo de esta investigación fue: “According to the preelectoral surveys, in many cases the percentage of undecided voters is indeed much larger than the advantage of one party over the other. If this is the case, an indication of how these undecided voters will finally vote, may substantially improve the electoral forecast. Therefore, it would become crucial to employ measurement tools aimed at detecting the likely future voting behaviors of those who report being undecided. This is what will be pursued in the current paper.”

[2] En orden alfabético: Consultores 21, Consultores 30.11, Datanálisis, Datos, GIS XXI, Hinterlaces, ICS , IVAD, Predicmática, Varianzashttp://ve.linkedin.com/pub/christian-burgazzi/4/330/931/es

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